El levantamiento a la conciencia del CRISTO.

Al despertar a mi verdadera naturaleza, que es crística,
puedo ver que vivo en un plano de posibilidades infinitas.
Por el contrario al no estar despierto, no estoy consciente de la posibilidad
infinita del momento presente, sino que vivo partiendo de la limitación del
condicionamiento pasado. Estoy descubriendo que sólo puedo vivir
plenamente, cuando estoy libre para expresar el potencial que hay en mi.
La luz crística en mí espera mi despertar. Al volverme más consciente a esta
presencia interna, recibo guia en todos mis senderos. De la misma manera
como la naturaleza del sol es dar luz, la naturaleza crística, ilumina mi
conciencia con la luz de la Verdad. Me siento agradecido por esta luz en mi
vida.
Una vez me hago consciente de esta luz, empiezo cada vez con más fuerza
interior, a reafirmarme en mi propósito de que aquí en la tierra debo despertar
de este sueño y despertar a la luz de la divinidad.
Afirmo: Ahora despierto a tu presencia y recibo guía en todos mis caminos o
senderos.
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El Reverendo Juan J. Riquelme inició su búsqueda espiritual en 1959 al ingresar al seminario
católico de San Ildefonso, en Aibonito , Puerto Rico.
En 1963 abandona sus estudios como sacerdote y se enfoca al magisterio, engresando a la
Universidad Católica de donde se gradúa. Ejerce su profesión de Educador por 34 años.
En 1988 organiza la Iglesia Unity de Quebradillas.
De 1989 hasta 1992 cursa los estudios de Maestro Licenciado en la escuela de Unity.
En 1994 es nombrado Ministro Licenciado de Unity y dos años despues recibe el título de Ministro
Ordenado de Unity.
Ha laborado intensamente en distintas iglesias de Unity, dentro y fuera de Puerto Rico. En la
actualidad, conjuntamente con su trabajo ministerial en Unity, comparte con el grupo ecuménico
"Unidos por la Paz".
Nuestro
ministro
Anita Ramos
Esposa de nuestro ministro
Camino andado
                          Por; Rev. Juan J. Riquelme.

Allá para el 4 de enero de 1988 abrimos las puertas de nuestro primer santuario Unity
en Quebradillas.
Bien conocemos el principio de la ley trina…Mente…Idea…Manifestación.
En nuestro caso esto ocurrió a la perfección. Antes de abrir por primera vez las
puertas de nuestro santuario estuvimos reuniéndonos todos los viernes en casas
diferentes por alrededor de 5 años haciendo estudio y oración. Éramos un grupo
heterogéneo, o sea de diferentes credos y denominaciones. Practicábamos el
naturismo y cultivábamos la tierra para obtener frutos de ella y ganar algún dinero
para llevar a cabo nuestros más altos ideales.
Surge la inspiración, conocemos las ideas Unity y elegimos comenzar a estudiarlas y
meditarlas. Fuimos aceptados como un grupo de oración y fui elegido como líder
espiritual del mismo.
Juntos comenzamos un viaje espiritual de DESCUBRIMIENTO espiritual. A medida
que nuestras mentes comenzaron a navegar en la corriente del ESPÍRITU, nos
permitimos ser guiados hacia respuestas y experiencias que buscamos y afirmamos
bendiciones abundantes para todos. Vino entonces la manifestación.
Al descansar en la presencia de paz pura, sentimos serenidad en nuestras ALMAS.
El espíritu de Dios en nosotros iluminó nuestras almas y avanzamos con sabiduría y
claridad. Con las manos y el corazón abiertos damos y recibimos la abundancia de
Dios.
Sabemos que hay un vasto océano de abundancia a nuestro alrededor. En nuestras
mentes visualizamos un océano que se pierde en el horizonte y entonces la
prosperidad verdadera fluye como un conocimiento profundo e interno de que la
abundancia está disponible para nosotros.
Como ustedes han podido ver la ley trina se compone de tres partes y dos terceras
partes, o sea antes de la manifestación, pertenecen a la parte invisible de la misma y
deben trabajarse con ellas con gran intensidad y devoción.
Confiamos en que somos dignos de todo el bien que la vida tiene que ofrecer, y
aceptamos gozosamente este bien ahora. Al descansar cómodamente en esta
experiencia regresamos al silencio y el Dios de amor, bien absoluto y de abundancia,
nos lleva de la mano a un seguro triunfo.